1. Empieza con una decisión

Cada guía debe ayudar con una tarea distinta: interpretar el resultado de una foto, entender una solicitud de verificación o planificar un primer encuentro. Evitamos crear varias páginas que repitan la misma respuesta.

2. Comprueba la fuente original

Leemos la ayuda oficial de las plataformas y las orientaciones de organismos públicos antes de citarlas. Las referencias aparecen junto a las afirmaciones que respaldan, y la guía registra la fecha de verificación de sus fuentes. Un enlace por sí solo no significa que hayamos probado un producto ni verificado a una persona.

3. Separa los hechos de nuestros métodos

Nuestras hojas de trabajo, mensajes de ejemplo y tablas comparativas son sugerencias editoriales. No son métodos de detección validados, puntuaciones de riesgo ni listas de comprobación oficiales. Un identificador idéntico no es prueba de identidad; la ausencia de un resultado de búsqueda no es prueba de ausencia.

4. Mantén las fechas honestas

Conservamos las fechas de publicación. Cambiamos la fecha de actualización de una guía cuando cambia el contenido sustancial o la revisión de sus fuentes, no simplemente para que parezca reciente.

5. Sé claro sobre los vínculos comerciales

DateClues promociona TraceSeek, una app del mismo operador. Los enlaces a las tiendas llevan directamente a las fichas del producto. Los precios, la disponibilidad y las condiciones de pago corresponden a la ficha actual de la tienda; no prometemos acceso a perfiles privados, cobertura completa de cuentas ni pruebas del estado civil.

6. Mide lo que realmente ocurrió

Con consentimiento para analíticas, medimos los clics en los enlaces a las tiendas. Un clic no es una instalación ni un resultado de seguridad. Las referencias de IA no son prueba de que una respuesta de IA nos haya citado. No publicamos tráfico, precisión, testimonios ni credenciales de expertos inventados.

7. Revisa y corrige

El criterio editorial humano rige la publicación; la redacción o la verificación pueden usar herramientas automatizadas. Comprobamos las fuentes y revisamos las páginas antes de publicarlas. Informa de correcciones fácticas a través de el rastreador de problemas del proyecto, sin compartir información personal sensible.